Reseña: Florencia Bonelli

Finalmente llegó el momento de hablar de ella, la pionera en novela romántica en Argentina. Florencia Bonelli es la escritora de novela romántica que terminó por abrirle el camino a muchas escritoras, cierto es que antes de conocer las novelas de Flor, no tenía idea de que en Argentina se publicaran novelas románticas en castellano.

Florencia Bonelli es contadora pública de profesión, y después de varios años dedicados a los números en el Ministerio de Economía de la Nación, finalmente se dio cuenta que lo suyo era escribir novelas románticas. La conocí por casualidad, encontré su novela Indias Blancas en una librería y desde entonces no dejé de leer ninguna de sus novelas.

Más adelante prepararé una entrada para presentarla como se merece. Florencia es, en sus propias palabras, “la pionera en novela romántica en Argentina”.  Antes de ella, las editoriales no publicaban el género en el país. Lo sé porque yo tuve el placer de entrevistarla. Le hice una bellísima entrevista para un trabajo en la facultad, que estoy revisando y re-editando para compartir en el blog y presentar cada una de sus novelas como corresponde.

Cierto es que se popularizó con las novelas históricas ambientadas en el siglo XIX, como Indias Blancas, El cuarto arcano, Artemio Furia, Bodas de Odio; incluso incursionó en la época de tangos y garitos a principios del siglo XX con Marlene.

Ahora quiero compartir con ustedes una reseña de su última novela, Caballo de fuego. El primer libro de una trilogía que transcurre en París y en el que reviven personajes de su primera novela, Lo que dicen tus ojos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Florencia Bonelli

Caballo de Fuego. París

Suma de letras, 2011

“Él es un señor de la guerra. Ella, una luchadora por la paz”. 

Sinopsis: 

Eliah Al Saud es un hombre excéntrico y poderoso, emparentado con la familia reinante de Arabia Saudí. Vive en París y dirige una empresa de seguridad que, en realidad, oculta actividades de defensa y de espionaje ofrecidas al mejor postor.

Matilde Martínez es una joven pediatra argentina que sueña con curar a los niños del África. El destino la pondrá en el camino de Eliah y será en París donde la atracción que se inspiran los unirá. Sin embargo, los secretos que ambos guardan celosamente pondrán en riesgo  no sólo su amor, sino sus vidas.

Lo que dicen tus ojos (Manderley, 2005 /Suma de letras, 2011) es la historia de amor entre un príncipe de Arabia Saudí, Kamal Al Saud, y una joven periodista argentina, Franccesca de Gecco. Al final de esta novela, Kamal y Franccesca se refugian en París y viven su amor donde forman una familia con cuatro hijos. Shariar, Alamán, Eliah y Yazmin.

Mi opinión personal: 

Caballo de fuego es la primera novela donde la autora incurre en la época contemporánea. El protagonista masculino es Eliah Al Saud, el menor de los hijos varones de Kamal y Franccesca. La protagonista es Matilde Martínez, una cirujana pediatrica que quiere viajar al África para ayudar a sanar a los más desprotegidos.

La novela transcurre en medio del conflicto palestino-israelí, es una novela de intrigas, espionaje, amenazas nucleares, donde como telón de fondo se desarrolla la aventura amorosa de Eliah y Matilde. Una aventura que los llevará a recorrer el mundo y los enfrentará a diferentes peligros.

Lo positivo de la novela es, como siempre me pasa con las historias de Florencia, que es imposible dejar de leerlo hasta la última página. Es una historia atrapante, que te obliga a pegarte el libro a las manos y no soltarlo hasta terminar. Me olvido de comer, de salir, de hacer todo lo que tenga que hacer hasta que llego al final.

El detalle de la novela son como siempre, las historias secundarias de los personajes. ansío saber qué pasara con Juana, Shiloa, Leila, Diana, Alamán. Florencia tiene un talento especial que no se resume solamente en escribir novelas románticas sino también en crear diferentes personajes entrañables que acaban en la memoria colectiva de los lectores.

Creo que es su obra más ambiciosa, es una novela entre policial, espionaje, intriga y romance. Es fácil detectar mucha investigación acerca de los conflictos de Medio Oriente por parte de Florencia. Eliah es un hombre maravilloso, es un millonario, excentrico, valiente, hombre de acción, dispuesto a poner la vida en peligro por sus convicciones y por la mujer que ama. ¿Cómo no soñar con un hombre así? Me atrevo a decir, casi sin exagerar, que Eliah es la mejor de sus creaciones.

Matilde es una joven hermosa, buena, humilde, demasiado frágil para mi gusto en heroínas. Por momentos me molestaba que fuera tan buena y perfecta, incapaz de albergar un sentimiento de maldad hacia otra persona. De todas las protagonistas femeninas de Florencia, Matilde es la que más se parece a mí. Es una muchacha sencilla, que apenas se maquilla, no se pinta las uñas, mide poco más de un metro y medio, pesa alrededor de cincuenta kilos, lo que me llevó a pensar en el motivo por el que leemos novelas románticas.

Eliah  es un personaje masculino, soñado por todas las mujeres como yo. Es valiente, seguro de sí, arrogante, millonario y por supuesto, apuesto, más que apuesto. El hijo menor de un príncipe Saudí, que cree tenerlo todo en la vida y quien no sabe obtener un no como respuesta y se encapricha cuando conoce a una mujer hermosa, inteligente, humilde, que tiene cero interés en su fortuna y su carrera.

En fin, un hombre excepcional, inexistente. Es imposible que en el mundo real exista un hombre tan perfecto.  Quiero conocer un hombre así, que se enamore de mí y que esté dispuesto a arriesgar todo por conquistarme. Creo que todas las mujeres buscamos eso, ¿o no? En la novela, Matilde y Eliah se conocen en un avión, tienen que viajar juntos y él no deja de hablarle y termina tan obsesionado con ella que acaba por seguirla para no perderle el rastro.  ¿Por qué nos gustan esos hombres? ¿Por qué leemos novelas donde nos enamoramos de tamaño personaje si sabemos que en la vida cotidiana un tipo así solo sale con modelos hermosas, sexys y ricas? Es una ilusión y nos gusta vivir de ilusiones. 

Otras escritoras, como es mi caso, escribimos acerca de hombres más terrenales,que solo buscan la felicidad esquiva y se tienen que enfrentar a problemas de la vida cotidiana. Las mujeres con que se encuentran son mujeres de este mundo, profesionales, bonitas, que buscan el amor y están dispuestas a arriesgarlo todo si lo encuentran. Florencia, en cambio, siempre acaba inventando personajes excepcionales que sólo terminan por ilusionarnos. ¿Estamos locas y soñamos con lo imposible? ¿O sólo es un juego, una ilusión para distendernos y disfrutar un poco más de la aburrida cotidianeidad de cada día? 

En fin, una novela bellísima, sin dudas. Lo negativo, y voy a atribuirlo al hecho de que esta sea efectivamente la primera novela contemporánea de Florencia, es que detecté algunas fallas pequeñas en los diálogos, más exactamente en el vocabulario de Eliah. ¿Por qué un hombre, nacido y criado en Francia, hijo de un príncipe Saudí, políglota, muy educado y culto por momentos termina hablando en lunfardo argentino? No me lo explico, puesto que si bien es hijo de una argentina, Franccesca, nunca vivió ni tiene amigos en Argentina y los únicos argentinos que conoce son personas mayores que no le van a enseñar a hablar con ese dialecto.

Además, ya mencioné que me molestó un poco el que Matilde sea tan buena y generosa, humilde y desinteresada. Estamos en el siglo XXI, no me es posible creer que pueda haber en algún lugar una mujer así, las mujeres no somos tan inocentes y si lo somos, siempre surge algo que nos hace endurecernos más. Ojalá eso pase con Matilde en las próximas entregas de Caballo de fuego.

La historia continúa en Congo y finalizará en Gaza. Desde ya, les informo que igualmente a partir de este momento, tengo un boleto reservado en un viaje sin escalas al Congo.