Reseña: Florencia Bonelli

Un poco desaparecida del blog y con mucho trabajo y otras obligaciones, pero no me olvido de las reseñas que tenía pendiente compartir con ustedes, y acá les dejo la primera de todas. La última entrega de la trilogía de Caballo de Fuego, GAZA, de Florencia Bonelli. Debo decir que disfruté enormemente leyendo esta saga y la recomiendo, y desde ya pueden buscar en el blog, en las etiquetas correspondientes las reseñas de las entregas anteriores, París y Congo.

Caballo de Fuego. GAZA

Él es un señor de la guerra. Ella, una luchadora por la paz”

Portada de Caballo de fuego. Gaza

Argumento:

Matilde y Eliah han vuelto a separarse. En el Congo, sus esperanzas de una vida juntos se desvanecieron al ritmo de los celos, las circunstancias hostiles y las bajezas. Matilde, cirujana pediátrica, se refugia en su pasión: el trabajo humanitario que lleva a cabo para la organización Manos Que Curan. Su nuevo destino es la Franja de Gaza, el territorio más densamente poblado del mundo, donde la consigna diaria es sobrevivir. Eliah Al Saud se impone olvidar a Matilde y acabar con la obsesión que lo ata a ella.

En Bagdad, por su parte, Saddam Hussein da los últimos retoques para alcanzar su sueño: comvertir a Irak en una potencia nuclear. Y en esta carrera diabólica, Matilde y Eliah se convertirán en piezas clave, debiendo emplearse a fondo no sólo para evitar una catástrofe mundial sino también para salvar la propia vida.

Tercera y última entrega de la trilogía Caballo de Fuego, una apasionante historia donde el espíritu humano trata de imponerse en un mundo presa de la violencia y el terrorismo, aunque también lleno de bondad y solidaridad.

Mi opinión personal:

Finalmente, aquí les traigo la reseña de la última entrega de la trilogía de Caballo de Fuego, de Florencia Bonelli. A un año del lanzamiento de París, el inicio de la historia de amor de un soldado de élite y una médica argentina dedicada en cuerpo y alma a curar los padecimientos a los niños del mundo, y luego de una aventura en el Congo africano, ahora la historia lleva al lector hacia el territorio más densamente poblado del mundo, la Franja de Gaza, y nos presenta, con una precisión admirable en cuanto a romance, intriga y suspenso, el conflicto latente entre Palestina e Israel.

Debo decir que personalmente, esta última entrega me gustó más que las anteriores. Tengo una predilección especial por las novelas románticas contemporáneas que presentan un entramado de problemática social, aquellas novelas que ahondan en los temas que preocupan al mundo y que nos hacen tomar conciencia de la violencia y sufrimiento que ocasionan la codicia de los hombres.

En este aspecto, tengo que decir que la historia no me decepcionó, por el contrario, la autora describe con maestría y talento las diversas problemáticas que viven los habitantes de Oriente Medio por un problema que ya lleva más de cincuenta años sin solución.

En lo referido a la historia de amor, Matilde y Eliah retoman su historia y es excitante leer las escenas entre ambos, el erotismo de la novela es muy propio en el estilo de la autora. No me desagradó, siempre cuidando de no cruzar el límite de lo que se considera una novela erótica.

Debo confesar que, después de haber leído las tres entregas, es GAZA la que más me atrapó, en esta novela es en la que más terminé de enamorarme de Eliah, ya que en las anteriores no terminaba de convencerme la perfección en la personalidad y el carácter de este CABALLO DE FUEGO.

Aquí van a encontrarse con un hombre un poco más humano, más preocupado por los suyos, dispuesto a desvivirse y a dar la vida por la mujer que ama, pero también con debilidades y puntos bajos, algo más terrenal.

En Matilde también noté un cambio, y aunque no termina de gustarme su personalidad tan bondadosa y humilde, debo decir que en esta entrega se muestra algo más simple y decidida, con más firmeza en sus propósitos.

El final, por supuesto no voy a decir nada del final, para no arruinar sus lecturas, pero sólo me limitaré a decirles que es digno de las novelas de Florencia Bonelli, un Final Feliz, con todas las letras, un final donde el amor triunfa pese a las adversidades.

Aunque un puntito un poco más negativo le doy a la novela, y es el cierre de las historias de los personajes secundarios. A mi parecer, fueron muy fugaces, no ahondó demasiado en detalles. Como Leila, Sandor y Jazmín, La Diana y Markov (encantada con la historia de La Diana), pero me hubiera gustado que tuviera un poco más de protagonismo. No estoy de acuerdo en el desenlace que tuvo la historia de La Diana.

¿A ustedes que les pareció la novela? ¿Qué opinión tienen acerca de esta exitosa trilogía?

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Reseña: Florencia Bonelli

Estuve un poco ausente del blog, pero no de mis proyectos. Además de las ocupaciones cotidianas con el trabajo y las últimas materias de la facultad, continúo escribiendo, ahora una novela de suspenso romántica ambientada en Argentina y me estoy sumergiendo dentro del subgénero de romance paranormal. Dentro de la temática de ángeles y vampiros, aunque me cuesta un poco, creo que pronto estaré en condiciones de sacar a la luz algo realmente nuevo e innovador para mí.

En esta oportunidad les traigo una nueva reseña para compartir. Se trata de la segunda parte de la trilogía Caballo de  Fuego, de Florencia Bonelli. Publicada por Editorial Suma de Letras, Septiembre de 2011.

Caballo de Fuego. Congo

 Sinopsis:

Él es un señor de la guerra. Ella, una luchadora por la paz”.

 La cirujana pediátrica Matilde Martínez viaja desde París con destino al Congo guiada por una ilusión: aliviar el sufrimiento de los niños castigados por la violencia y el hambre que imperan en aquel país africano. Ha dejado atrás una historia de amor difícil, que no consigue olvidar.

Por su parte, el soldado profesional, Eliah Al Saud, llega al Congo movido por una ambición: hacerse de una mina de Coltán, el mineral más codiciado por los fabricantes de teléfonos móviles, que le redituará grandes beneficios económicos. Pero sobre todo llega al Congo para recuperar a Matilde, a quien considera la razón de su vida. Los traumas y secretos que los distanciaron en París siguen latentes y, rodeados por un contexto cruel e injusto, la reconciliación parece imposible.

En el marco de la segunda Guerra del Congo, más conocida como Guerra del Coltán, y amenazados por grupos guerrilleros de mucho poder, Matilde y Eliah intentarán por todos los medios que triunfe el amor sobre la guerra.

Mi opinión personal:

Esperada segunda parte de la trilogía de Caballo de Fuego, esta novela me dejó agradablemente sorprendida. Con una intensa historia de amor, enmarcada en uno de los lugares más peligrosos y conflictivos del mundo, Florencia Bonelli tejió con maestría y profesionalismo las dicotomías que conformaron esta novela y que llegan a mantener en vilo al lector hasta la última página.

Al contrario de lo que me pasó con la primera parte de la saga, Caballo de Fuego. París, donde Matilde y Eliah inician su romance, algunas peculiaridades en el lenguaje y características de los personajes, en esta ocasión, quedé sumergida en la novela y en la realidad del Congo, en los conflictos políticos, en la lucha por el poder y la codicia, y en la humanidad y generosidad de los voluntarios que hacen tanto por aliviar las penurias de los congoleños.

La novela está plagada de historias, nuevos personajes se suman a los ya conocidos en París, nuevas historias. Amélie, una mujer cuya vocación de servir a Dios y ayudar al prójimo la llevó a internarse en la selva africana, Jósephine Boel, una congoleña que delegó parte de su vida y su felicidad como mujer para ayudar a los que más quiere, ahora el destino le ofrece una revancha y descubre el amor de la mano del romántico Alamán Al Saud, de quien en Paris me había quedado con ganas de saber más. Me pareció espléndida y acertada la historia que la autora escribió para él.

Juana Folicuré, la mejor amiga de Matilde y su compinche de la vida, personaje ya entrañable y de quien me gustaría saber mucho más en el tercer libro de la saga, Gaza; La Diana, Leila, Jasmin, Sándor, todos entrañables y queridos personajes de la historia que ponen a su manera el granito de arena necesario para que el lector se enamore de las páginas de un libro increíble.

Me gustó la reconciliación entre Eliah y Matilde, después de la ruptura de París, el hombre que supo vender su destreza como soldado al mejor postor, ahora viaja hasta el corazón del África para recuperar a la mujer que ama y en el camino está dispuesto a sortear todos los obstáculos que se le presenten. Una reconciliación plagada de romance, afecto, lamentaciones y sensualidad.

La novela se detiene mucho en un tema que me pareció adecuado y que para algunas personas puede significar mucho, y es el de la maternidad. Las ansias y deseos de Matilde por ser madre la llevan a volcar todo su amor en los más desprotegidos del Congo, y fue muy acertada la decisión de la autora.

Aunque siguen sin gustarme mucho algunos aspectos de la personalidad de Matilde, la buena y generosa médica pediatra, que al parecer se potenciaron en un ambiente plagado de solidaridad y voluntariado.

Las novelas románticas me gustan porque, en general, tratan de mujeres que en ciertas instancias, se parecerían a nosotras, con sueños, fracasos, errores, tristezas, pero que al final sólo buscan la felicidad. Confieso nuevamente, como en la reseña de París, que Matilde me recuerda mucho a mí, las dos sufrimos la soledad, la desesperación y la angustia.

Lo último, que también me pareció acertado fue cómo se va metiendo dentro del conflicto entre Palestina e Israel. Desde las últimas páginas, la novela ya deja latiendo el conflicto que se vendrá en la tercera entrega, Gaza.

Bueno, espero que les haya gustado la reseña, y como habrán visto, le cambié la cara al blog. Creo que ya era hora de un cambio, espero que les guste y continúen visitándolo.

Reseña: Florencia Bonelli

Finalmente llegó el momento de hablar de ella, la pionera en novela romántica en Argentina. Florencia Bonelli es la escritora de novela romántica que terminó por abrirle el camino a muchas escritoras, cierto es que antes de conocer las novelas de Flor, no tenía idea de que en Argentina se publicaran novelas románticas en castellano.

Florencia Bonelli es contadora pública de profesión, y después de varios años dedicados a los números en el Ministerio de Economía de la Nación, finalmente se dio cuenta que lo suyo era escribir novelas románticas. La conocí por casualidad, encontré su novela Indias Blancas en una librería y desde entonces no dejé de leer ninguna de sus novelas.

Más adelante prepararé una entrada para presentarla como se merece. Florencia es, en sus propias palabras, “la pionera en novela romántica en Argentina”.  Antes de ella, las editoriales no publicaban el género en el país. Lo sé porque yo tuve el placer de entrevistarla. Le hice una bellísima entrevista para un trabajo en la facultad, que estoy revisando y re-editando para compartir en el blog y presentar cada una de sus novelas como corresponde.

Cierto es que se popularizó con las novelas históricas ambientadas en el siglo XIX, como Indias Blancas, El cuarto arcano, Artemio Furia, Bodas de Odio; incluso incursionó en la época de tangos y garitos a principios del siglo XX con Marlene.

Ahora quiero compartir con ustedes una reseña de su última novela, Caballo de fuego. El primer libro de una trilogía que transcurre en París y en el que reviven personajes de su primera novela, Lo que dicen tus ojos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Florencia Bonelli

Caballo de Fuego. París

Suma de letras, 2011

“Él es un señor de la guerra. Ella, una luchadora por la paz”. 

Sinopsis: 

Eliah Al Saud es un hombre excéntrico y poderoso, emparentado con la familia reinante de Arabia Saudí. Vive en París y dirige una empresa de seguridad que, en realidad, oculta actividades de defensa y de espionaje ofrecidas al mejor postor.

Matilde Martínez es una joven pediatra argentina que sueña con curar a los niños del África. El destino la pondrá en el camino de Eliah y será en París donde la atracción que se inspiran los unirá. Sin embargo, los secretos que ambos guardan celosamente pondrán en riesgo  no sólo su amor, sino sus vidas.

Lo que dicen tus ojos (Manderley, 2005 /Suma de letras, 2011) es la historia de amor entre un príncipe de Arabia Saudí, Kamal Al Saud, y una joven periodista argentina, Franccesca de Gecco. Al final de esta novela, Kamal y Franccesca se refugian en París y viven su amor donde forman una familia con cuatro hijos. Shariar, Alamán, Eliah y Yazmin.

Mi opinión personal: 

Caballo de fuego es la primera novela donde la autora incurre en la época contemporánea. El protagonista masculino es Eliah Al Saud, el menor de los hijos varones de Kamal y Franccesca. La protagonista es Matilde Martínez, una cirujana pediatrica que quiere viajar al África para ayudar a sanar a los más desprotegidos.

La novela transcurre en medio del conflicto palestino-israelí, es una novela de intrigas, espionaje, amenazas nucleares, donde como telón de fondo se desarrolla la aventura amorosa de Eliah y Matilde. Una aventura que los llevará a recorrer el mundo y los enfrentará a diferentes peligros.

Lo positivo de la novela es, como siempre me pasa con las historias de Florencia, que es imposible dejar de leerlo hasta la última página. Es una historia atrapante, que te obliga a pegarte el libro a las manos y no soltarlo hasta terminar. Me olvido de comer, de salir, de hacer todo lo que tenga que hacer hasta que llego al final.

El detalle de la novela son como siempre, las historias secundarias de los personajes. ansío saber qué pasara con Juana, Shiloa, Leila, Diana, Alamán. Florencia tiene un talento especial que no se resume solamente en escribir novelas románticas sino también en crear diferentes personajes entrañables que acaban en la memoria colectiva de los lectores.

Creo que es su obra más ambiciosa, es una novela entre policial, espionaje, intriga y romance. Es fácil detectar mucha investigación acerca de los conflictos de Medio Oriente por parte de Florencia. Eliah es un hombre maravilloso, es un millonario, excentrico, valiente, hombre de acción, dispuesto a poner la vida en peligro por sus convicciones y por la mujer que ama. ¿Cómo no soñar con un hombre así? Me atrevo a decir, casi sin exagerar, que Eliah es la mejor de sus creaciones.

Matilde es una joven hermosa, buena, humilde, demasiado frágil para mi gusto en heroínas. Por momentos me molestaba que fuera tan buena y perfecta, incapaz de albergar un sentimiento de maldad hacia otra persona. De todas las protagonistas femeninas de Florencia, Matilde es la que más se parece a mí. Es una muchacha sencilla, que apenas se maquilla, no se pinta las uñas, mide poco más de un metro y medio, pesa alrededor de cincuenta kilos, lo que me llevó a pensar en el motivo por el que leemos novelas románticas.

Eliah  es un personaje masculino, soñado por todas las mujeres como yo. Es valiente, seguro de sí, arrogante, millonario y por supuesto, apuesto, más que apuesto. El hijo menor de un príncipe Saudí, que cree tenerlo todo en la vida y quien no sabe obtener un no como respuesta y se encapricha cuando conoce a una mujer hermosa, inteligente, humilde, que tiene cero interés en su fortuna y su carrera.

En fin, un hombre excepcional, inexistente. Es imposible que en el mundo real exista un hombre tan perfecto.  Quiero conocer un hombre así, que se enamore de mí y que esté dispuesto a arriesgar todo por conquistarme. Creo que todas las mujeres buscamos eso, ¿o no? En la novela, Matilde y Eliah se conocen en un avión, tienen que viajar juntos y él no deja de hablarle y termina tan obsesionado con ella que acaba por seguirla para no perderle el rastro.  ¿Por qué nos gustan esos hombres? ¿Por qué leemos novelas donde nos enamoramos de tamaño personaje si sabemos que en la vida cotidiana un tipo así solo sale con modelos hermosas, sexys y ricas? Es una ilusión y nos gusta vivir de ilusiones. 

Otras escritoras, como es mi caso, escribimos acerca de hombres más terrenales,que solo buscan la felicidad esquiva y se tienen que enfrentar a problemas de la vida cotidiana. Las mujeres con que se encuentran son mujeres de este mundo, profesionales, bonitas, que buscan el amor y están dispuestas a arriesgarlo todo si lo encuentran. Florencia, en cambio, siempre acaba inventando personajes excepcionales que sólo terminan por ilusionarnos. ¿Estamos locas y soñamos con lo imposible? ¿O sólo es un juego, una ilusión para distendernos y disfrutar un poco más de la aburrida cotidianeidad de cada día? 

En fin, una novela bellísima, sin dudas. Lo negativo, y voy a atribuirlo al hecho de que esta sea efectivamente la primera novela contemporánea de Florencia, es que detecté algunas fallas pequeñas en los diálogos, más exactamente en el vocabulario de Eliah. ¿Por qué un hombre, nacido y criado en Francia, hijo de un príncipe Saudí, políglota, muy educado y culto por momentos termina hablando en lunfardo argentino? No me lo explico, puesto que si bien es hijo de una argentina, Franccesca, nunca vivió ni tiene amigos en Argentina y los únicos argentinos que conoce son personas mayores que no le van a enseñar a hablar con ese dialecto.

Además, ya mencioné que me molestó un poco el que Matilde sea tan buena y generosa, humilde y desinteresada. Estamos en el siglo XXI, no me es posible creer que pueda haber en algún lugar una mujer así, las mujeres no somos tan inocentes y si lo somos, siempre surge algo que nos hace endurecernos más. Ojalá eso pase con Matilde en las próximas entregas de Caballo de fuego.

La historia continúa en Congo y finalizará en Gaza. Desde ya, les informo que igualmente a partir de este momento, tengo un boleto reservado en un viaje sin escalas al Congo.