Reseña: Florencia Bonelli

Un poco desaparecida del blog y con mucho trabajo y otras obligaciones, pero no me olvido de las reseñas que tenía pendiente compartir con ustedes, y acá les dejo la primera de todas. La última entrega de la trilogía de Caballo de Fuego, GAZA, de Florencia Bonelli. Debo decir que disfruté enormemente leyendo esta saga y la recomiendo, y desde ya pueden buscar en el blog, en las etiquetas correspondientes las reseñas de las entregas anteriores, París y Congo.

Caballo de Fuego. GAZA

Él es un señor de la guerra. Ella, una luchadora por la paz”

Portada de Caballo de fuego. Gaza

Argumento:

Matilde y Eliah han vuelto a separarse. En el Congo, sus esperanzas de una vida juntos se desvanecieron al ritmo de los celos, las circunstancias hostiles y las bajezas. Matilde, cirujana pediátrica, se refugia en su pasión: el trabajo humanitario que lleva a cabo para la organización Manos Que Curan. Su nuevo destino es la Franja de Gaza, el territorio más densamente poblado del mundo, donde la consigna diaria es sobrevivir. Eliah Al Saud se impone olvidar a Matilde y acabar con la obsesión que lo ata a ella.

En Bagdad, por su parte, Saddam Hussein da los últimos retoques para alcanzar su sueño: comvertir a Irak en una potencia nuclear. Y en esta carrera diabólica, Matilde y Eliah se convertirán en piezas clave, debiendo emplearse a fondo no sólo para evitar una catástrofe mundial sino también para salvar la propia vida.

Tercera y última entrega de la trilogía Caballo de Fuego, una apasionante historia donde el espíritu humano trata de imponerse en un mundo presa de la violencia y el terrorismo, aunque también lleno de bondad y solidaridad.

Mi opinión personal:

Finalmente, aquí les traigo la reseña de la última entrega de la trilogía de Caballo de Fuego, de Florencia Bonelli. A un año del lanzamiento de París, el inicio de la historia de amor de un soldado de élite y una médica argentina dedicada en cuerpo y alma a curar los padecimientos a los niños del mundo, y luego de una aventura en el Congo africano, ahora la historia lleva al lector hacia el territorio más densamente poblado del mundo, la Franja de Gaza, y nos presenta, con una precisión admirable en cuanto a romance, intriga y suspenso, el conflicto latente entre Palestina e Israel.

Debo decir que personalmente, esta última entrega me gustó más que las anteriores. Tengo una predilección especial por las novelas románticas contemporáneas que presentan un entramado de problemática social, aquellas novelas que ahondan en los temas que preocupan al mundo y que nos hacen tomar conciencia de la violencia y sufrimiento que ocasionan la codicia de los hombres.

En este aspecto, tengo que decir que la historia no me decepcionó, por el contrario, la autora describe con maestría y talento las diversas problemáticas que viven los habitantes de Oriente Medio por un problema que ya lleva más de cincuenta años sin solución.

En lo referido a la historia de amor, Matilde y Eliah retoman su historia y es excitante leer las escenas entre ambos, el erotismo de la novela es muy propio en el estilo de la autora. No me desagradó, siempre cuidando de no cruzar el límite de lo que se considera una novela erótica.

Debo confesar que, después de haber leído las tres entregas, es GAZA la que más me atrapó, en esta novela es en la que más terminé de enamorarme de Eliah, ya que en las anteriores no terminaba de convencerme la perfección en la personalidad y el carácter de este CABALLO DE FUEGO.

Aquí van a encontrarse con un hombre un poco más humano, más preocupado por los suyos, dispuesto a desvivirse y a dar la vida por la mujer que ama, pero también con debilidades y puntos bajos, algo más terrenal.

En Matilde también noté un cambio, y aunque no termina de gustarme su personalidad tan bondadosa y humilde, debo decir que en esta entrega se muestra algo más simple y decidida, con más firmeza en sus propósitos.

El final, por supuesto no voy a decir nada del final, para no arruinar sus lecturas, pero sólo me limitaré a decirles que es digno de las novelas de Florencia Bonelli, un Final Feliz, con todas las letras, un final donde el amor triunfa pese a las adversidades.

Aunque un puntito un poco más negativo le doy a la novela, y es el cierre de las historias de los personajes secundarios. A mi parecer, fueron muy fugaces, no ahondó demasiado en detalles. Como Leila, Sandor y Jazmín, La Diana y Markov (encantada con la historia de La Diana), pero me hubiera gustado que tuviera un poco más de protagonismo. No estoy de acuerdo en el desenlace que tuvo la historia de La Diana.

¿A ustedes que les pareció la novela? ¿Qué opinión tienen acerca de esta exitosa trilogía?

Invitación

En esta oportunidad, quiero dejarles la invitación que me envió la escritora Gabriela Margall para la presentación de su última novela publicada, La princesa de las pampas, por Ediciones B, en el sello de Vergara.

Conozco a Gabriela desde su primera novela y con cada nueva historia logra conmoverme un poco más… Historiadora e investigadora por la Universidad de Buenos Aires, sus novelas están plagadas de un sinfín de detalles históricos y personajes para el recuerdo.

Ahora mismo estoy leyendo La princesa de las pampas y, en cuanto pueda, les dejaré la reseña para que la conozcan un poquito más, pero desde ya les digo que no pueden dejar de conocer esta magnífica novela y a esta talentosa autora argentina.

Un nuevo premio para mi blog

Como ya había pasado en una anterior ocasión y, aunque estuve un poco ausente estos días, por razones de fuerza mayor, en esta oportunidad les traigo una novedad que me ha hecho muy feliz… Y es que se me ha otorgado un premio al blog, lo que significa que mi blog es del agrado de los lectores. Me da mucha satisfacción esto, porque en verdad escribir es lo que más me gusta y compartir las novedades, reseñas, relatos por aquí, en verdad me gusta mucho.

Bueno, pues el premio viene del blog de Dolly Gerasol, una bloggera y también escritora novel, y de quien espero leer algo pronto. Dolly administra también un grupo en Facebook, Mi hobby es leer, muy entretenido y agradable para conversar y recomendar buenas lecturas, no dejen de visitarlo, si disfrutan de la pasión de la lectura como yo.

Su blog, Mi hobby es leer (aquí les dejo el enlace para que lo conozcan) también con muchas lecturas y recomendaciones interesantes fue galardonado con el premio “Liebster blog”. Como leí en el blog de Dolly, Liebster es una palabra alemana que significa: favorito, o sea, que mi blog está entre los favoritos de Dolly, lo que me resulta muy gratificante… Gracias por otorgarme este premio, Dolly. Tu blog también está entre mis favoritos.

el objetivo de Liebster Blog Award está ideado para recompensar, estimular y promocionar aquellos sitios de Internet, cuyo número de seguidores no excedan de doscientos (200), pero que  merezcan de algún modo, ser dados a conocer en todos los rincones de la blogosfera.
Las reglas al recibirlo son muy sencillas.
1. Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo otorgó.
2. Señalar tus cinco blogs preferidos con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que conozcan que han recibido el premio.
3. Y, por último, esperar que continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos.
De acuerdo con estas normas, otorgo el premio “Liebster blog a cinco blog-amigas que constantemente ofrecen cosas interesantes en sus sitios de internet:
Desde mi caldero, de Jonaira Campagnuolo.
Alexandra Risley, de Alexandra Risley.
El blog de Sianny, de Sianny Arguedas  Delgado.
El pantano de Fiona, de Fiona Garay.
Andrea Milano, de Andrea Milano.
Desde ya muchas gracias a Dolly, y a mis favoritos, disfruten sus premios!

Disponible el nuevo número de RED

Hola a todos! Un poco ausente y algo distanciada del blog, pero aquí les traigo un nuevo número de la revista RED, edición de Marzo. En esta oportunidad, encontrarán una entrevista realizada por mí, además de nuevos y atrapantes, relatos, artículos, reseñas y más novedades acerca de la novela romántica.

Espero que disfruten de la lectura, pueden descargarla en el link que aparece haciendo Click AQUÍ.

¡Concurso Aniversario en el blog de Brianna Callum!

¡Hola a todos! En esta oportunidad y coincidiendo con la reseña que les traje hace poquito de la novela de Brianna Callum hoy quiero compartir con ustedes esta noticia.

Brianna está de aniversario en su blog, y ha organizado un súper concurso para ganar dos novelas inéditas, Oculto en el corazón (la nueva novela de la serie Enamorados) y Alas de mariposas.

Aquí abajo les dejo el banner del concurso, a ver si puedo enlazarlo con la dirección del blog, que todavía no soy muy buena para estas cosas… A no perderse el concurso, y si quieren saber más, pueden leer la reseña de Mi corazón es tuyo, un poco más abajo en el blog.

¡No dejen de visitar el blog de Brianna y participar de este concurso! No se pierdan la oportunidad de conocer las hermosas historias que nos ofrece.

Recomendación: Anna Karine

En esta oportunidad les traigo una recomendación, que ya tenía que hacer desde hace varias semanas y ocupada como estuve, no tuve mucho tiempo libre.

Se trata del Dossier, mejora tus técnicas de escritura, realizado por la escritora Anna Karine en su blog y que cualquiera puede bajar libremente para aprender y mejorar siempre un poco más en este oficio de la escritura.

Se trata de una especie de curso virtual, donde cada semana, Anna nos brinda una nueva entrega con diferentes temas, consejos y ayudas para mejorar y embellecer nuestros escritos antes de poder compartirlos con el mundo.  Son textos cortos, sencillos, que incluyen reglas básicas, ejemplos, consejos y técnicas, que nunca viene mal tener a mano. Ejercicios y explicaciones que todos hemos visto en la escuela alguna vez pero que siempre necesitamos tener a mano durante el proceso de escritura, y esto es lo que nos ofrece la autora.

El curso ya está llegando al final, pero igual no quería dejar de recomendarlo e invitarlos a pasar por el blog de Anna para no perderse tamaña y útil herramienta para cualquier escritor o aspirante a serlo.

Aquí abajo les dejo el link que los llevará directamente al blog de Anna y donde podrán hacer la correspondiente descarga.

Reseña: Brianna Callum

Un poco alejada del blog, con varias lecturas pendientes, y algunos proyectos de escritura nuevos y otros no tan nuevos, en esta oportunidad les traigo la reseña de esta bellísima novela que tuve el placer de ganar en un concurso de la autora. Mi corazón es tuyo es la primera novela de Brianna Callum que leo y, por lo que estuve investigando en su bibliografía, también resultó ser la primera novela que escribió, aunque no así la primera que publicó.

Brianna Callum es el seudónimo que utiliza Karina Costa Ferreyra para firmar sus obras. Es la autora de una veintena de novelas románticas contemporáneas, históricas, romance escocés y algunas con tintes sobrenaturales. Todas sus historias están publicadas en formato digital a través de Editora Digital, y desde el 2010, también se pueden conseguir dos de ellas en papel. Carrusel, la historia de un amor a través de Editorial Pelícano, y Mi corazón es tuyo, a través de Editorial El Maquinista. Sin embargo, es  la edición digital la que tuve el placer de ganar para disfrutar de su lectura. Una edición impecable, de lujo, con una portada hermosa, y una historia tierna, sensible y romántica, ideal para pasar más que un par de días sumergida en su lectura.

Conocí a Brianna a través de este fantástico mundo de los blogs y las redes sociales y me resultó una persona increíble, amable y dueña de un talento pocas veces vistos para desarrollar historias de romance. Así que si les gusta esta reseña y quieren conocer más acerca de sus obras y de ella misma, no dejen de visitar su blog, en el enlace que puse más arriba, haciendo click en el nombre de Brianna. No dejen pasar la oportunidad de conocerla.

Argumento: 

Faith Gareth ha nacido y crecido en un pueblito de las afueras de New Hampshire. Durante toda su infancia se ha creído enamorada de su guapo vecino Gabriel Blake, es con el paso de los años que se descubre sintiendo cosas por su mejor amigo Jared Blake, quien ha sido su compañero de banco en la escuela desde el jardín de niños, su inseparable camarada de juegos y cómplice de travesuras y más tarde, en un viaje de estudios a Paris, aparecerá en su vida Germain Le Blanc, un francés adorable que le propondrá matrimonio.

Faith  se   verá   transitando  un  camino   sinuoso   hacia  el descubrimiento del verdadero amor, colmado de alegrías y también de tristezas, de logros y también de pérdidas… tal cómo la vida misma…

Tres hombres, dos de ellos hermanos, y una mujer.
Amistad, amor, celos. Sentimientos que se confunden. Desconfianza.
Caminos que se entrecruzan.
Ellos lucharán por conquistar el amor de Faith, pero sólo uno podrá
ser el dueño absoluto de su corazón.
Pero, cuando las cosas se tuercen…
¿Existe alguna fuerza capaz de superar todos los obstáculos?
Mi opinión personal: 
Tal como indica la sinopsis de la novela, un romance contemporáneo, la historia se centra en la vida de Faith Garreth, una muchacha sencilla, que vivió gran parte de su vida rodeada del afecto y el cariño de su familia y amigos en New Hampshire, un pueblo de Estados Unidos. Contada en primera persona, Brianna nos presenta la historia, las alegrías, las penas, los sentimientos encontrados que se suceden a lo largo de la vida de Faith, desde que es niña y vive su más tierna infancia en compañía de los hermanos Blake (Jared y Gabriel), hasta que empieza a hacerse mayor, decide buscar un camino para su carrera profesional de artista plástica, conoce las ilusiones y desilusiones del amor, siempre de la mano de Jared, el hombre a quien decidió amar y a quien eligió para compartir el resto de su vida.
Una novela tierna, la historia de Faith sabe conmover y sabe hacer reír también, mientras van pasando las páginas el lector puede sentir lo que siente Faith y transitar por su vida como si la conociera.
También a lo largo de la novela, van apareciendo nuevos amigos, como Sophie, Diana y Jeremy, amigos desde la época de la escuela, o también los hermanos Le Blanc, Ethienne y Germain, dos abogados parisinos que se suman al entorno de Faith en su paso por París. De esta parte de la novela, rescato las excelentes descripciones de la ciudad, la atención especial que puso la autora para contar la vida adulta de Faith y los sentimientos que tiene por Jared. Es lindo leer una novela donde se puede ver claramente cómo triunfa el amor a pesar de las diferencias, desconfianza y celos.
Por último quiero contarles que también me acabo de enterar de que esta novela forma parte de una saga, Enamorados, y que Editora Digital acaba de publicar el segundo libro, Oculto en el corazón, y Brianna nos trae ahora la historia de amor, y seguramente, el final feliz de Germain Le Blanc, que en esta novela sufre un terrible desengaño amoroso, enamorado de una mujer que ya le había entregado su corazón a otro hombre.

Reseña: Anna Karine

En esta oportunidad, les traigo una breve reseña y opinión personal de la última novela, inédita todavía, de la escritora Anna Karine, una historia que nos sumerge dentro del competitivo mundo de los juegos de azar. Una novela que empieza con una mentira, pero que acaba presentando la historia de Travis y Joyce. dos personajes tan distintos y a la vez complementarios, un ludópata y una mitómana.

No quiero revelar muchos detalles de la historia, esperando quizás, que algún día Anna pueda ver su obra convertida en un libro y que muchos puedan disfrutar de su lectura. ¡Esperemos que así sea!

Desde el principio, la historia me atrapó, pues no sólo refiere la historia que nace de una mentira, sino que la autora nos trae una novela compleja y completa, con personajes profundos, que van más allá de lo que se puede ver a simple vista. El personaje de Joyce logró confundirme por momentos, lo admito, pero a medida que pasan las páginas es fácil quererla, pues es la persona que necesita Travis a su lado.

¡Ah! Travis… qué decir sino que es un hombre encantador, adorable y endemoniadamente sexy… Un hombre que logra despistarnos también por momentos, pero que también presenta un lado profundo y que no tarda en reconocer sus errores y apuntarse por el destino que la vida le ofreció.

Se trata de una lectura interesante, entretenida, una lectura diferente a lo que se encuentra hoy en día en las librerías. Me atrapó desde el primer momento y confieso que, si bien me tomé mi tiempo para leerla con detenimiento y hacer buenas apreciaciones, estos últimos dos días estuve pegada a la pantalla de la computadora sin poder dejar de leer.

No es la primera obra que leo de esta autora, y como novedad, les cuento que en breve publicará una novela con Ediciones B Argentina, así que pronto podremos verla en las librerías. Esperemos que Apuesta por mi también pueda estar allí algún día.

Les dejo el enlace del blog de Anna, donde podrán conocer más acerca de su obra, sus novelas a la venta y ver el book trailer de Apuesta por mí, para echarle un vistazo al bombón de Travis, ya queremos ir a Las Vegas por uno así… A ver si la suerte está de nuestro lado, aunque no sea en el juego…

Anna Karine

Estoy leyendo… Anna Karine

Apuesta por mí, de Anna Karine (novela inédita de la autora). 

En este momento, entre tantos escritos y proyectos en carpeta, tengo el honor de poder disfrutar de la lectura de una novela inédita de mi amiga y colega, Anna Karine. Ya les contaré acerca de la historia, pero por el momento, les digo que la historia de Travis y Joyce me tiene enganchadísima.

Diseño de portada, de la autora

Argumento:  

Un buen día, Travis despierta con la noticia de que va a ser padre y de que tiene una esposa. Según refiere Joyce, se casaron un mes atrás, en Las Vegas, y van a tener un hijo. El problema radica en que, si bien ella puede demostrar todo lo que dice, Travis no se acuerda de nada.
Durante años sólo se ha dedicado a su propia vida: ludópata y soltero empedernido, apenas sabe hacerse cargo de sí mismo. ¿Qué sucederá cuando el destino le imponga una familia en la cual pensar primero? ¿Será cierto todo lo que refiere la extraña mujer que se presenta en su apartamento una calurosa mañana de resaca?
Con cierto toque humorístico, esta historia explora los rincones más ocultos de nuestro pensamiento: después de todo, el destino es una ruleta, y nuestra mente también juega a los dados…

 

La primera vez (Relato inédito)

En el primer día del año 2012, quería hacerles un obsequio a los lectores, seguidores y visitantes casuales del blog. Como ya había anunciado en oportunidad del anuncio por el PRIMER ANIVERSARIO DEL BLOG, hace unos meses escribí un relato erótico, mi primer relato erótico, para ser más exactos, un relato que estuvo concursando en un concurso de una editorial española por un lugar en una antología, titulada “100 microhistorias de amor y un deseo satisfecho”, pero como no quedó seleccionado, decidí compartirlo en el blog y ofrecerlo como regalo de año nuevo. Desde acá, aprovecho para felicitar a mis amigas Andrea Milano, Anna Karine y Brianna Callum, cuyas microhistorias de amor han quedado seleccionadas para la antología.

Espero que les guste y disfruten de la lectura como yo disfruté escribiéndolo. Ya tenía ganas desde hace tiempo de entrar en este subgénero de romántica, y después de intentarlo varias veces, salió esta historia que, creo, no quedó tan mal. Por supuesto, me gustaría recibir comentarios y opiniones.

 

La primera vez

 

Romina Demicheli

Claire estaba sentada frente a la computadora de su escritorio, mirando distraída al resto del personal de la oficina. Todos estaban concentrados en sus trabajos, seguramente querían terminar a tiempo para poder disfrutar de la fiesta de fin de año esa noche. George les había dicho a todas las empleadas que podían retirarse más temprano y regresar más tarde, si no dejaban nada inconcluso. Claire suspiró, ella no tenía deseos de regresar esa noche. Hacía apenas dos meses que trabajaba para la compañía, el suyo era un trabajo netamente administrativo; se limitaba a pasar los informes de contabilidad que George tenía que presentarle a su jefe cada semana, y aún no había entablado amistad ni mucho menos una charla con sus compañeras. Se limitaba a mirar con sus enormes gafas de carey por sobre el monitor del ordenador lo que sucedía alrededor.

Nada le llamaba la atención, sus compañeras se pasaban la mitad del tiempo husmeando en los asuntos de los superiores antes que haciendo el trabajo; lo único que lograba realmente desconcentrarla en su rutina de copiar informes contables era la aparición, al menos dos o tres veces al día, de Matthew, el diseñador gráfico de la compañía que dejaba una exquisita fragancia de Terry Mugler cada vez que cruzaba el vestíbulo hasta la oficina de George.

Matthew era un hombre imponente. Una enorme masa corporal de casi dos metros de alto, espalda ancha, vientre plano y largas piernas. Contrastaba de una forma casi graciosa con el menudo y diminuto cuerpo de Claire, que nunca hubiera atinado a ponerse de pie frente a él. Ella sólo dejaba de tipear en el teclado del ordenador apenas sentía el perfume en el aire, entonces levantaba la cabeza y se lo quedaba mirando detrás de las gafas. Matthew, o “Matt”, como le decían las engreídas y estiradas de sus compañeras que siempre estaban intentando congraciarse con él y aprovechaban cada oportunidad que tenían para rozarle los brazos o acariciarle el rostro siempre afeitado al ras o el cabello oscuro, que gustaba de llevar completamente revuelto.

Claire refunfuñaba de sólo verlas, y volvía al trabajo, pensando que un tipo semejante jamás se fijaría en una muchacha como ella, que usaba gafas, tenía una nariz larga y fina que nunca le había gustado y que apenas llegaba al metro con sesenta centímetros y tenía que usar enormes tacones con los que le costaba un gran esfuerzo caminar de una manera que pareciera normal. Además, ella no se esforzaba por agradar, no le gustaba maquillarse demasiado y prefería andar siempre con las uñas sin pintar, pues decía que tenía los dedos demasiados esqueléticos y no quería que se los miraran. Y “Matt” nunca le había siquiera dirigido más que una mirada, mucho menos hablarle. Cuando ella se animaba a decirle apenas un “hola”, él se limitaba a arquear las cejas y sonreír, pensando, quizás, que Claire era otra de las muchachas que andaba tras la caza.

Claire acababa de pasar el último informe de George y estaba apagando el ordenador, cuando Matthew se detuvo frente a ella y la miró, con total seriedad. Cuando levantó la vista y se encontró con los ojos negros y fríos que la miraban fijamente, se sobresaltó y no pudo evitar empezar a temblar. Suspiró y se tomó las manos sobre la falda para que él no lo notara.

–Claire –dijo–. ¿Vienes a la fiesta esta noche?

Ella murmuró algo ininteligible que él no entendió por lo que tuvo que acercarse más. Con el cuello pegado a su rostro, Claire casi se intoxicó con la fragancia del Terry Mugler, pero enseguida logró reponerse y carraspeando y sonriendo apenas, se incorporó y le hizo frente.

–Sí, todos estamos invitados –logró decir.

–Bien –fue la respuesta seca de Matt–. Te veré esta noche.

Sonrió y le hizo una leve inclinación de cabeza que dejó el aire totalmente viciado por el perfume y a Claire ebria de deseo por aquél hombre que le parecía irresistible.

§

Claire se había puesto un vestido negro, ceñido a su figura, con dos breteles muy finos sobre los hombros. Apenas le cubría las rodillas y en los pies se había puesto unas sandalias de cuero negro con un taco pequeño que casi ni sentía al caminar. Se recogió el cabello en una coleta un tanto desprolija con algunos mechones cayendo sueltos sobre su rostro, se puso un poco de rubor en las mejillas y apenas le dio color a los labios.

Cuando llegó a la oficina miró a todos lados, un poco frustrada, porque había ido solamente porque Matt le había dicho aquél “nos vemos esta noche” y no lo encontraba por ningún lado. Se acercó a sus compañeras y, sonriendo, se quedó cerca, para descubrir que estaban hablando del hombre que ella estaba esperando.

Moviendo la cabeza, se alejó del grupo, tomó una copa de vino de una bandeja y ya estaba pensando en irse a su casa, cuando lo vio. Matt cruzó la puerta vestido de traje y corbata negros, con una camisa muy blanca, tenía el cabello bien peinado hacia un costado y, cuando la vio y se acercó a ella, Claire pudo notar que empezaba a salirle una leve barba en el rostro, que no lo quedaba para nada mal, al contrario, le daba un aspecto todavía más reacio y seductor.

–Matt… –murmuró ella, con la copa a medio camino hacia su boca–. Buenas noches.

–Buenas noches, Claire –respondió él, miró a su alrededor y, cuando pasó el mozo con las copas de vino, tomó una descuidadamente y bebió un poco frente a ella. Claire respiró agitada, de repente las mejillas le ardieron y se sintió como una tonta colegiala sin saber por qué.

Un silencio espantoso los invadió, Matthew la miró y no supo qué decir para romperlo.

–Me alegra que hayas venido –dijo–. Hace tiempo que quería que tuviéramos más tiempo para hablar.

–Tenemos tiempo para hablar…

–No, no en la oficina –señaló él, moviendo la cabeza–. Nunca me dices nada, más que un movimiento de la cabeza para saludarme y vuelves a tu trabajo. Como si yo te cayera mal o algo así.

Claire abrió la boca, nerviosa, pero las palabras no salieron. Él no le caía mal, no había ningún problema con él, era ella quien estaba fuera de lugar. Era una mujer que se había pasado la vida haciendo lo que creía que era correcto, estudiando, cuidando a sus padres, había ido a la universidad y se había graduado con las más altas calificaciones, pero había descuidado lo más importante que podía haber en la vida de toda mujer: el amor o los hombres, o el sexo, mejor dicho. Nunca había estado con un hombre íntimamente, es decir, nunca había llegado más allá de unos besos y caricias con algún compañero de la universidad, y también era cierto que, al pasarse la mayor parte del tiempo en la biblioteca del campus, pocas oportunidades tenía de hablar y conocer a los chicos. Y ahora realmente lamentaba eso, porque realmente le gustaba Matt y no tenía ni la menor idea acerca de lo que tenía que decir o hacer para que no se marchara.

–¿Qué quieres decir? –logró preguntar, ahora un poco más calmada, se volvió y dejó la copa sobre la barra que estaba a su espalda.

Matt respiró profundo, vació la copa de un trago y se pegó al cuerpo de Claire para poder dejarla detrás de ella, pero cuando lo hizo, no volvió a alejarse. Claire podía sentirlo sobre su piel, podía sentir la dureza del pecho del hombre y, más abajo, también podía sentir una dureza debajo de sus pantalones.

Un calor agobiante la invadió pero logró componerse y se aferró a los hombros del hombre que ahora le estaba respirando entrecortadamente en el oído.

–Tú me gustas, Claire –murmuró–. Me gustas mucho –agregó, ahora pasando la mano por el brazo desnudo de la muchacha en una caricia que la hizo estremecer.

–Matt –susurró ella, mirando con un poco más de cordura a su alrededor. Todavía podía sentir la erección del hombre presionando para salir del pantalón y eso la hizo ruborizar.

–¡Venga! –exclamó él, se incorporó y la tomó de la mano para tirar de ella y arrastrarla en dirección a las oficinas, que ahora estaban vacías y en total oscuridad. Claire miró alrededor, afortunadamente la mayoría de la gente parecía muy entretenida y no pareció que alguien notara que se escabullía con el enigmático diseñador gráfico.

Cuando llegaron a la puerta de la oficina de Matt, él abrió la puerta y tiró de Claire para hacerla entrar; inmediatamente entró él y cerró a su espalda.

–Matt… Qué haces… –empezó a preguntar ella, mirando a su alrededor, nunca había entrado en su oficina y ahora estaba todo muy oscuro como para apreciar los detalles, ni siquiera podía verlo con claridad a él; pero no pudo negarse cuando se acercó a ella y le tomó el cuello con las manos para besarla. En un segundo juntó su boca a la de ella y abrió la boca para meterle la lengua y buscar la suya para entrelazarlas. Claire se incorporó más y lo abrazó por el cuello para acercarlo más y dejar que hiciera lo que estaba queriendo hacer.

Matt respiraba agitado, no quería detenerse, quería estar completamente dentro de ella, quería tener la lengua en su garganta y cuando con una mano le tomó la cintura y la pegó a su cuerpo, gimió totalmente excitado. Realmente no soportaba más la erección que tenía en los pantalones. Empezó a besarle el rostro, el cuello, a lamerla, olerla, sentirla por todas partes.

Claire se separó de él y lo miró un momento. Matt aprovechó ese momento para mirar a su alrededor, la tomó de la mano y la llevó hasta el sillón que estaba junto a la puerta. Se sentó y tiró de la muchacha para que cayera sobre él, Claire lo besó, ya totalmente inconsciente acerca de lo que hacía, lo único que sabía era que quería que Matt hiciera lo que tenía ganas de hacer.

El hombre la besó en la boca con ardor, con un fuego contenido desde hacía meses, los meses que llevaba viendo cómo era ignorado por la mujer que le calentaba las entrañas, y antes de que ella se diera cuenta empezó a bajarle los breteles del vestido buscando sus pechos, dejó escapar un suspiro de satisfacción cuando notó que no llevaba sujetador y, al ver los pechos, soltó un gemido de excitación, complacido con lo que veía. Claire tenía los pechos más llenos y grandes que había tenido ocasión de ver en toda su vida adulta y, como un niño, se puso a jugar con ellos. Los tocó, los acarició, los apretó entre las manos y cuando acercó su boca a ellos, supo que ya no podría detenerse hasta hacerle el amor. Con lentitud empezó a cubrirlos de besos, después pasó la lengua por sus pezones que, para sorpresa de él, estaban completamente erectos, y finalmente se los llevó a la boca y succionó con ganas como si intentara alimentarse hasta quedar completamente saciado.

Claire se escuchó a sí misma gemir, nunca antes había sentido lo que estaba sintiendo, además, siendo ella tan pudorosa, esta vez no sentía la intromisión de Matt en su cuerpo. Es más, antes de darse cuenta, acabó por bajarse el vestido y colocarse a horcajadas sobre él para besarlo en los labios y empezar a jugar con él. Repartió besos desde su cuello, pasando por su pecho y cuando llegó a su cintura, lo miró, traviesa, y con una sonrisa, le abrió el pantalón y buscó su miembro. El pene de él se escapó grande y duro en dirección a la joven que no daba crédito a lo que veía. Era enorme, tan grande y largo que, cuando lo tomó entre las manos, no alcanzó a abordarlo en toda su extensión.

Cuando Matt sintió las manos frías de la muchacha en su miembro, se puso tenso y soltó un resoplido; se llevó las manos a la cabeza y gritó. En un momento, se incorporó y la miró a los ojos, para decirle, con la voz quebrada del dolor que tenía en la entrepierna, que hiciera lo que estaba pensando hacer.

–Hazlo –dijo–. ¡Llévalo a la boca, mujer! ¡Hazlo de una vez!

Lo había adivinado en su mirada, Claire estaba tan excitada como él y se moría de ganas de agarrarlo, chuparlo, meterlo por completo en su boca y jugar con él como si de un juguete se tratara.

Claire lo miró y luego al pene que sostenía entre las dos manos. Respiró profundo, bajó la cabeza, podía sentir la excitación en todo su cuerpo. Ella quería eso más que nada en el mundo y él estaba esperando que le hiciera sentir el placer que por tanto tiempo los dos se habían negado.

Abrió la boca y empezó pasando la lengua por el miembro que a cada momento que pasaba se ponía más grande y duro. Mientras, escuchaba los jadeos del hombre que se retorcía bajo su cuerpo y le pedía que no se detuviera. Y ella lo complació, abrió la boca y lo metió entero, como pudo y como alcanzó.

Matt respiraba agitado, realmente no podía controlarse. Estaba por correrse en su boca y no quería hacer eso, no en la primera vez con la mujer por la que tanto había esperado. Imprevistamente, se alejó de ella que lo miró sorprendida y buscó su boca. La besó repetidamente mientras la hacía volverse de espaldas contra el sillón para follarla como se lo había imaginado en tantas ocasiones.

Claire gimió con los brazos en torno al cuello de Matt y la lengua en su garganta. El vestido, ahora enroscado a su cintura le molestaba por lo que, con la mano que tenía libre, el hombre se lo bajó muy despacio y lo sacó por sus piernas para arrojarlo lejos y que sólo quedara la piel entre ellos.

Claire sintió como Matt le bajaba las bragas también y después tocaba su clítoris con los dedos. Empezó por masajear, acariciar y tocar todos los puntos más íntimos de su cuerpo, los que nadie hasta ese momento había descubierto. Se sorprendió al escucharse pidiendo más. Matt la complació, se inclinó sobre su vientre, le separó las piernas lo más que pudo en aquél estrecho sofá y empezó a hacer con la lengua lo que ella había hecho antes en su miembro. Claire se movió debajo de él, completamente agitada y caliente, anhelando tenerlo dentro suyo y Matt no la defraudó. Primero usó su lengua, despacio, creando círculos en torno a su vagina y luego la metió lentamente hasta escucharla gemir; después se separó de ella y, sonriendo, le introdujo dos dedos. La sintió un poco estrecha, pero lo atribuyó quizás a la incomodidad del lugar y el momento, quizás estuviera nerviosa, pensó.

Se incorporó sobre ella y buscó sus labios, quería besarla muchas veces mientras su miembro estaba dentro de ella; mientras la besaba, su cuerpo se pegó al de ella para penetrarla. Cuando Claire levantó las caderas al sentir su miembro entre las piernas, supo que era el momento, la muchacha estaba húmeda, lista para recibirlo, y él suspiró aliviado, porque ya no podía esperar más.

Se sostuvo por los hombros de Claire y empujó fuerte. Ella estaba realmente estrecha y rígida y eso lo detuvo, no quería ser brusco con ella; pero realmente quería estar dentro de ella, gimió, respiró, gritó y antes de que se diera cuenta, estuvo dentro de ella.

Claire se quedó quieta, no podía moverse, había sentido que alguien irrumpía en su cuerpo con la fuerza de un animal salvaje; sintió un dolor agudo y punzante que la dejó sin aire. Por un momento estuvo a punto de gritar, abrió los ojos y vio la cara de sorpresa de Matt que todavía estaba dentro de ella y no atinaba a moverse.

–¿Por qué no me lo dijiste? –le preguntó, casi en un susurro.

Ella bajó la cabeza y le besó un hombro, avergonzada.

–No tiene importancia, Matt –murmuró–. De verdad, hice lo que quería.

–Debiste decirme, habría tenido más cuidado – siguió diciendo él, mientras empezaba a moverse dentro de ella, ahora con la cautela que suponía, necesitaba ella.

Claire levantó las caderas y gimió, realmente le gustaba lo que estaba sintiendo. Se aferró al cuerpo de Matt y cerró las piernas para mantenerlo dentro suyo y que no saliera todavía. El hombre la miró, sonrió y entendió perfectamente.

–Querida, no me iré a ningún lado –dijo–. Todavía tengo mucho por hacer contigo esta noche… y las que vendrán.

Se inclinó sobre su rostro y depositó un beso en los labios antes de empezar una nueva ronda.